En este otro sitio encontrarás otras imágenes de sesiones fotográficas con modelos.

martes, 14 de agosto de 2007

Estudio Nº 12

Carmelo tocaba el piano aplicando a las teclas la presión adecuada para aquel Estudio de Chopin. En el fondo alojaba la excitante ilusión de que Carmen, la vecina, reparase en su música. En sus dedos, Chopin siempre había tenido aquel extraño magnetismo. Sería la melancolía, las manos de Carmelo eran conductores transparentes de sus emociones, y en él, ese nostálgico sentimiento era tan abundante como su pedantería.

Clac, clac clac… blancas y sostenidos, unas tras otras las notas dibujan en el aire con exquisita precisión el cuadro que Carmelo interpreta sobre la obra de Frederic.

“¿Qué estará haciendo? ¿Estará atenta? Sin duda emocionada… seguro. Tanta pasión no puede ser obviada

Momento final, ritardando… clic, clac, clic, clac… Melodía saltarina, escala a modo de Glisando y compás final. Un acorde y dos más suspendidos en el aire.

Dinnnn – dannnn (Suena el timbre)

Nuestro pianista baja las escaleras del duplex a toda velocidad, mientras se atusa su escasa melena y su pulso adquiere la tensión precisa para el momento…

.- ¿Carmen? ¿Y tú? “lo sabía, Chopin es infalible” ¿Quieres tomar un café?

.- ¿Eh? No gracias… yo sólo…

.- No es molestia, mujer, pasa… estaba practicando el Etude Nº 12 de Chopin.

.- Sí, bien, de eso venía a hablar, el piano…

.- ¿Te gusta? “¿Qué te decía yo?” Empecé como autodidacta, pero al final conseguí una beca para la St. Cecilia de Roma… ¿Con leche? (Mientras saca una taza del armario, sus ojos ven de refilón las zapatillas de Carmen). “Está en bata de casa. ¿Llevará camisón?”

.- No de verdad, Candido, no quiero caf…

.- Carmelo, me llamo Carmelo.

.- Carmelo, perdona, yo sólo venía a decirte…

.- ¿Quieres tocar?

.- ¿Cómo?

.- Te puedo dar unas lecciones… arriba.

.- ¡Mira, Carmelo! Mejor dicho, ¡mire usted, vecino!. Me tiene hasta las narices con su pianito, con Chopin y con toda esa chulería que rezuma por todos los poros de su cuerpo.

.- Oh, vaya.

.- Sólo venía a decirle si no le importaría dejar de tocar, que esta semana trabajo de noche en el Hospital, y necesito dormir. Pero ya me ha despejado con esta serenata que le está dando a todo el vecindario…

.- Etude… Etude Nª 12

.- Lo que sea. Asi que por favor, un poco de respeto… y sí, llevo camisón… que ya le veo yo la interrogación en la cara.

Plummm (portazo)

Carmelo, apagó la vitrocerámica, cogió una taza honda y se sirvió un café bien cargado.

Chopin nunca deja a nadie indiferente. (Trago) Mmmmmm"

"Le gusto. (Suspiro) Se lo noté en la mirada".

"Ahhh! Café, (trago) delicioso".

"¿Qué iba a hacer? ...No sé".

"Las siete de la mañana. Será mejor que cierre el piano".



2 comentarios:

Nat dijo...

me gusta el relato :) ¡y el nombre del protagonista! ¿"continuará"?

por cierto, gracias por poner un link a mi blog :D

UPSALA dijo...

es probable... tengo la cabeza llena de cosas, de historias...
un beso y un bico.