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jueves, 30 de agosto de 2007

Cuestion de centímetros

Lo primero: ¡¡¡ESTE ES UN POST SERIO!!!

Sí. Voy a hablar de medidas corporales, pero procuraré buscar el lenguaje adecuado para escapar de esa hipotética avalancha de visitas brujuleando otros contenidos "semejantes, pero distintos". No vayamos a hacer banal su búsqueda.

De todas formas puede ser un ejercicio interesante, ya que la sutileza es un deporte en extinción. La lengua es una piel y frotando las palabras podremos llegar al placer de la sugestión. Mmmm (que buena metáfora) ¿Quién ha dicho que "El frotar se va a acabar"?

Lo segundo: Hoy ha tocado un programa radiofónico dedicado a la educación sexual. Algo de lo que todos presumimos pero de lo cual todos carecemos. Y el tema ha sido el de las medidas...

¿Realmente el tamaño importa?

En palabras del andrólogo que visitaba los estudios, el Dr. Pereira, el tamaño no importa (aquí es cuando todos los hombres que lean esto van a suspirar aliviados) Es un mito y sólo un uno por ciento de los varones de este planeta no alcanzan la medida mínima para lo que hace falta (y aquí es cuando todas las mujeres que lean esto van a morirse de risa)

Pero ¿cual es esa medida, doctor Pereira? replicaba ansioso el locutor; eso, ¿cual? observaban curiosas las locutoras...

Pues damas y caballeros, se considera que el miembro masculino tiene una longitud más bien escasa, cuando sus dimensiones, en estado de máxima "concentración" no alcanzan los 7'1 centímetros.

¿Cómo? 71 centímetros, reclama asustado el conductor del programa... ¡JESÚS!, murmura la concurrrencia. Nooooo, 7 ' 1, replica el doctor. Siete coma un centímetros es la medida mínima para el varonil apéndice, caballero. (Nuevo suspiro de alivio por parte de la tensa mayoría).

Pues mira. Otro mito que yace por tierra a pies de defensores de los famosos 20 centímetros de media nacional.

Eso, eso... ¿Cual es la media, señor andrólogo? nuevamente, ávido de conocimientos el radiofónico locutor acucia a su ilustrado invitado. Eso, eso, dígalo señor doctor, corean las becarias.

Estudios realizados entre miles de voluntarios han concluído que en nuestro país la media coincide con la del resto de Europa, que no es otra que la oscilante entre los 13 y los 16 centímetros.

El locutor ya saca pecho, su ego respira tranquilo y con él la audiencia del programa que deja florecer una especie de mueca a medio camino entre la sonrisa y el "ya-lo-sabía-yo".

Hablamos de una medida en estado de gracia, claro. Cuando el temita está relajado, la cosa va desde los 4 a los 7 cm de media... Por supuesto hay "instrumentos" de mayores características. Al igual que una tuba no será de las mismas dimensiones que un flautín, pero al final, los dos sacarán notas semejantes de la partitura, consiguiendo que el conjunto suene dulce, armonioso y delicado. No por ser la tuba más grande arrancará notas más bellas que el flautín.

El programa remató con un rotundo "Uffff". Sintonía de cierre y boletín informativo. Y al que esto subscribe se le pasó por entre el lóbulo izquierdo y el derecho el dejar constancia de tan magnífica sesión de psicología para masculinos atemorizados por su desnudez y con absurdos complejos de inferioridad.

Hecha queda la reflexión, para que cada cual rumie el significado de unas medidas que para muchos son absurdas, pero que para otros... otras, seguirán siendo motivo de discusión.

¿Y tú que piensas, amigo? ¿Y tú que piensas, amiga?



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